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parte del rico patrimonio loperano ha estado sometido en los últimos
años a una expoliación sin precedentes. Comenzando por el castillo,
monumento emblemático del pueblo, y continuando por la Tercia, la iglesia
de la Magdalena y las múltiples casonas que se han ido tirando y
remodelando sin una mínima consideración a la recuperación del
patrimonio. Culpamos de este hecho no sólo a las
autoridades políticas locales sino al pueblo en general que no ha sabido
hacer causa común en torno a los monumentos que, aunque en manos
privadas, pertenecen a la historia y a la vida de los loperanos.
Como dato curioso hay que
destacar la organización en la localidad de unas Jornadas de Historia, que
cumplen edición tras edición de forma anual, y que han sido pioneras desde su nacimiento
hasta nuestros días en el trato de la historia local. Sin embargo y a pesar
de no querer hurtar importancia a su existencia, éstas han estado ocupadas
más de hechos colaterales de la historia que de un interés por lo
inmediato. Apenas si han prestado atención en el patrimonio que año tras
año, día tras día, se ha ido dilapidando y desapareciendo. En
justicia queremos dejar constancia en esta introducción, aunque sólo sea
en el papel, del empeño que ha puesto José L. Pantoja en abrir la
historia local a la provincia, de desenterrar hechos históricos y
documentos del archivo municipal y de transcribir aquellos
sucesos que sólo era posible encontrar en el recuerdo de nuestros
mayores. De sus obras hemos tomado algunos fragmentos de los textos que
aparecen a continuación.
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EL
CASTILLO |
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El
edificio es obra de la arquitectura militar y tiene forma de pentágono
irregular. Su construcción tuvo lugar en el siglo XIII, aunque fue
restaurado profundamente en los años sucesivos y en el siglo XVI se
construyó en la torre de Santa María una capilla gótica, que fue
oratorio de los calatravos.
Consta de dos compactas
torres (Santa María y San Miguel), que están rodeadas de un recinto
amurallado.
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Sobre
el emblemático castillo de la localidad se ha escrito más de lo que en
realidad se ha hecho por él. Hace unos años el que escribe estas líneas
publicó un artículo en el Diario Jaén, que resumía lo que se había
hecho hasta ese día sobre el castillo, que desgraciadamente era casi lo
mismo que en la actualidad. El edificio se encuentra en un lamentable
estado de conservación, a pesar de los esfuerzos realizados en los
últimos años por la
Plataforma
para la defensa del castillo,
en su camino para conseguir un castillo de titularidad pública. Finalmente,
el 27 de diciembre de 2002
se pudieron firmar las escrituras que
convertían al castillo en un bien de propiedad municipal.
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LA
IGLESIA
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La
iglesia de la Purísima Concepción se encuentra situada en la Plaza de la
Constitución, frente al Ayuntamiento. Se trata de un edificio del siglo
XVI de estilo gótico final, que se encuentra en un buen estado de
conservación.
El edificio tiene unas
medidas de 34 X 32 metros y una altura máxima de 15 metros, que alcanza
la torre del campanario. 
La portada de la iglesia
corresponde al gótico flamígero o isabelino. Está formada por dos
grandes contrafuertes y un arco trilobulado rematado por las imágenes de
S. Juan, la Virgen y San Pedro. |
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Del
interior de la iglesia destacan las bóvedas ojivales o nervadas, cuyos
nervios se disponen en forma de estrella en las naves laterales y de rombo
en la central.
El retablo central es de
madera policromada de estilo barroco (siglo XVIII).
Junto al retablo encontramos
el sepulcro de la Purísima, obra renacentista de Juan de Reolid, que data
del año 1547. Posee una estatua yacente y alto relieve de S. Juan en el
tímpano. En el copete se lee la inscripción: "Marina Fernández de
Torres, madre del comendador de Lopera, Juan Pacheco. Lopera 20 de enero
de 1547". |
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| SAN
ROQUE
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La
ermita de San Roque era hasta hace muy poco un edificio semiderruido y
olvidado del pueblo. Hace sólo unos años fue reconstruido y restaurada
la tradición de celebrar su festividad en el mes de agosto.
El edificio primitivo se
construyó en el siglo XVIII. El exterior que siempre conocimos fue
bastante austero y contrasta con la fachada que hoy podemos
contemplar. |
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LA
TERCIA
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El
edificio de la Tercia o Pósito se construyó en el siglo XVI con la
finalidad de recoger en él el trigo. Es de traza rectangular y está
compuesto por dos plantas. La primera posee tres naves cubiertas con
bóvedas de cañón. La segunda se cubre con bóveda plana y a dos aguas
que se traslucen en el exterior del edificio.
En la Tercia estuvo Miguel
de Cervantes recaudando trigo para la Armada Invencible en 1592. |
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EL
AYUNTAMIENTO
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El
edificio pertenece a la arquitectura civil y se construyó en el año
1605. Su estilo es de orden toscano.
Se configura en dos plantas
con vanos rectangulares y simétricos al eje axial. En la portada existe
un escudo de Felipe II sobre el que se sitúa el balcón.
Ha sido restaurado en varias
ocasiones. Tras la contienda civil por Regiones Devastadas (1945) y
recientemente (1998) se remodeló por completo, aunque algunos estimamos
que la espadaña que le han puesto no se asemeja demasiado con la
original. |
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EL
COLEGIO
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Puesto
que dedicamos un
apartado especial al mismo no
nos detendremos excesivamente en su estudio.
Fue terminado de construir
hacia 1928 y ha sido remodelado en varias ocasiones. El conjunto va
revestido de ladrillo visto y se cubre a dos aguas.
Representa un edificio
emblemático para la localidad. |
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EL
HOSPITAL
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El
Hospital de Jesús Nazareno se construyó en el siglo XVII y ha pasado por
diversos avatares hasta llegar al día de hoy que es utilizado para
dispensario público y como residencia de ancianos.
El claustro es la parte más
impresionante del edificio, al ser la parte central del mismo. Alrededor
de una planta cuadrada de 8,90 metros de lado se configura una doble
arcada de columnas toscanas con arcos de medio punto en la planta baja y
rebajados en la superior. |
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EL
SANTO CRISTO
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Con
el nombre popular del "Santo Cristo" se conoce la ermita situada
en la entrada principal del pueblo construida para albergar al Cristo del
Humilladero o Cristo Chico motivo de la veneración y culto de todos los
loperanos religiosos.
El edificio fue edificado en
el siglo XVIII y mantiene una buena conservación. Su entrada está
precedida por un pequeño porche que da a la puerta principal
coronada por un arco de medio punto.
La ermita se mantiene
cerrada prácticamente todo el año y los loperanos que se acercan a ella
realizan sus oraciones a través de una pequeña ventana tras la cual se
puede apreciar el altar mayor de estilo barroco en el que se encuentra la
pequeña talla del Cristo del Humilladero. |
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ERMITA
DE JESÚS
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La
ermita de Jesús Nazareno es un edificio proporcionado correspondiente al
siglo XVIII adosado al convento de las monjas de la Santa Cruz, hoy
deshabitado y convertido en sede provisional de la Sección del IES.
La portada se encuentra
flanqueada por dos contrafuertes y consta de dos pisos de vano
trilobulado, doblado con arco de medio punto coronado por un frontón en
cuya parte superior se alzan pináculos y se corona con una cruz. Su
estado de conservación es aceptable.
En el interior encontramos
varios retablos. Uno dedicado a la Virgen de los Dolores de estilo
barroco, otro dedicado al Niño de la Bola también de estilo barroco y el
principal de estilo neoclásico de un solo cuerpo en el que se enmarca la
figura de Jesús Nazareno, obra del escultor Gabriel Borrás. Sobre este
retablo y el altar de la ermita existe una bóveda de media naranja sobre
pechinas, decoradas con motivos de estuco.
El edificio se compone de
tres naves sostenidas por columnas toscanas. La nave principal está
cubierta por una bóveda de medio cañón y las laterales con otras de
aristas. |
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SAN
ISIDRO
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Es
de justicia dejar constancia, aunque sea sólo en plan testimonial, de un
reciente hito en la historia de Lopera, que no es otro que la
construcción de la ermita de San Isidro.
El sencillo monumento es
obra del tesón e inquietud de un grupo de loperanos que año tras año
han ido poniendo piedra sobre piedra hasta que hoy en día a la tradición
de salir en procesión por las calles con caballerías y carrozas, se
añade la de bajar a la ermita de San Isidro, situada en el Pilar Nuevo, y
terminar de pasar allí el día. |
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